Debemos considerar que para Descartes el alma es la sede de la razón,la cual debe conocer perfectamente las ideas que Dios,garantizador de su verdad las a puesto en los hombres.
La razón dada anteriormente va ser crucial para que Descartes buscara un método universal,que garantice el ayudar al espíritu en la búsqueda de la verdad que mucha veces se ve desviada por los errores y confusiones propios de la ecolástica medieval debido a que no consta de un modelo sistemático y ordenado.
Similitudes entre el cubismo y el método de Descartes
pintura de Vega eyecreative http://eyecreative.es/?cat=3&paged=4
El Cubismo busca que el espectador sea capaz reconstruirla imagen en su mente para poder comprenderla (cuarta regla del método Realizar una síntesis, comprobar que los razonamientos han contemplado todo) , es un arte mental, se desligado completamente de la semejanza con la naturaleza( primera regla del método regla de la duda, desconfiar de todo). La desvinculación con la naturaleza se consigue a través de la descomposición de la figura en sus partes mínimas(segunda regla del método regla de el análisis,descomponer todo), en planos, que serán estudiados en sí mismos y no en la visión global de volumen (tercera regla del método regla de la síntesis , re-ordenamiento de los elementos de lo más simple a lo más complejo).
domingo, 27 de marzo de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
Soliloquio del Individuo
Yo soy el Individuo.
Primero viví en una roca
(allí grabé algunas figuras).
Luego busqué un lugar más apropiado.
Yo soy el Individuo.
Primero tuve que procurarme alimentos,
buscar peces, pájaros, buscar leña
(ya me preocuparía de los demás asuntos).
Hacer una fogata,
leña, leña, dónde encontrar un poco de leña,
algo de leña para hacer una fogata,
yo soy el Individuo.
Al mismo tiempo me pregunté,
fui a un abismo lleno de aire;
me respondió una voz:
yo soy el Individuo.
Después traté de cambiarme a otra roca,
allí también grabé figuras,
grabé un río, búfalos,
grabé una serpiente,
yo soy el Individuo.
Pero no. Me aburrí de las cosas que hacía,
el fuego me molestaba,
quería ver más,
yo soy el Individuo.
Bajé a un valle regado por un río,
allí encontré lo que necesitaba,
encontré un pueblo salvaje,
una tribu,
yo soy el Individuo.
Vi que allí se hacían algunas cosas,
figuras grababan en las rocas,
hacían fuego, ¡también hacían fuego!,
yo soy el Individuo.
Me preguntaron que de dónde venía.
Contesté que sí, que no tenía planes determinados,
contesté que no, que de ahí en adelante.
Bien.
Tomé entonces un trozo de piedra que encontré en un río
y empecé a trabajar con ella,
empecé a pulirla,
de ella hice una parte de mi propia vida.
Pero esto es demasiado largo.
Corté unos árboles para navegar,
buscaba peces,
buscaba diferentes cosas
(yo soy el Individuo).
Hasta que me empecé a aburrir nuevamente.
Las tempestades aburren,
los truenos, los relámpagos,
yo soy el Individuo.
Bien. Me puse a pensar un poco,
preguntas estúpidas se me venían a la cabeza,
falsos problemas.
Entonces empecé a vagar por unos bosques.
Llegué a un árbol y a otro árbol,
llegué a una fuente,
a una fosa en que se veían algunas ratas:
aquí vengo yo, dije entonces,
¿habéis visto por aquí una tribu,
un pueblo salvaje que hace fuego?
De este modo me desplacé hacia el oeste
acompañado por otros seres,
o más bien solo.
Para ver hay que creer, me decían,
yo soy el Individuo.
Formas veía en la obscuridad,
nubes tal vez,
tal vez veía nubes, veía relámpagos;
a todo esto habían pasado ya varios días,
yo me sentía morir;
inventé unas máquinas,
construí relojes,
armas, vehículos,
yo soy el Individuo.
Apenas tenía tiempo para enterrar a mis muertos,
apenas tenía tiempo para sembrar,
yo soy el Individuo.
Años más tarde concebí unas cosas,
unas formas,
crucé las fronteras
y permanecí fijo en una especie de nicho,
en una barca que navegó cuarenta días,
cuarenta noches,
yo soy el Individuo.
Luego vinieron unas sequías,
vinieron unas guerras,
tipos de color entraron al valle,
pero yo debía seguir adelante,
debía producir.
Produje ciencia, verdades inmutables,
produje tanagras,
di a luz libros de miles de páginas,
se me hinchó la cara,
construí un fonógrafo,
la máquina de coser,
empezaron a aparecer los primeros automóviles,
yo soy el Individuo.
Alguien segregaba planetas,
¡árboles segregaba!,
pero yo segregaba herramientas,
muebles, útiles de escritorio,
yo soy el Individuo.
Se construyeron también ciudades,
rutas,
instituciones religiosas pasaron de moda,
buscaban dicha, buscaban felicidad,
yo soy el Individuo.
Después me dediqué mejor a viajar,
a practicar, a practicar idiomas,
idiomas,
yo soy el Individuo.
Miré por una cerradura,
sí, miré, qué digo, miré,
para salir de la duda miré,
detrás de unas cortinas,
yo soy el Individuo.
Bien.
Mejor es tal vez que vuelva a ese valle,
a esa roca que me sirvió de hogar,
y empiece a grabar de nuevo,
de atrás para adelante grabar
el mundo al revés.
Pero no: la vida no tiene sentido.
Nicanor Parra
Podemos decir que Nicanor Parra en su anti-poema Soliloquio del Individuo se nos describen los tiempos históricos filosóficos,en primer lugar se nombra la filosofía antigua.
Me puse a pensar un poco,
preguntas estúpidas se me venían a la cabeza,
falsos problemas.
(creemos que a falsos problemas hace referencia a aquellos que no poseen solución)
En segundo lugar se habla de la filosofía medieval en donde el creer nos hace encontrar una verdad muchas veces no comprobable como la existencia de Dios.
Para ver hay que creer, me decían,
yo soy el Individuo.
y en tercer lugar encontramos la filosofía moderna,la cual se basa en el racionamiento y la comprobación de este a traves del método científico.
Produje ciencia, verdades inmutables,
produje tanagras,
di a luz libros de miles de páginas,
se me hinchó la cara,
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